Hernán Cortés: Conquistador de México



5. Cortés triunfa en México


Hernan CortésEl 7 de julio de 1520, otra batalla comenzó en Otumba. Les Tlaxcaltecas vinieron a reforzar las tropas de Cortés. Pero hubo que combatir sin armas de fuego porque la pólvora, mojada por las ciénagas cuando la fuga, era inutilizable. Las tropas españolas perdieron los dos tercios de sus hombres. Sin embargo, Cortés recibió el refuerzo de soldados españoles venidos de Cuba y reorganizó su armada. Con mucho coraje los españoles batieron a sus adversarios en Otumba.

El 26 de mayo de 1521, Cortés emprendió el sitio de Tenochtitlan. Los Aztecas intentaron resistirse pero debieron afrontar un terrible enemigo: muchos españoles eran portadores de enfermedades llegando a México. Estas enfermedades, desconocidas para los indios, se propagaron bajo forma de epidemia. Los Aztecas cayeron uno a uno hasta que el emperador Cuauhtemoc decidió rendirse el 13 de agosto de 1521. Entrando a la ciudad, los españoles fueron sorprendidos por la cantidad de cadáveres que cubrían el suelo. El olor de la putrefacción era insoportable. Cortés recibió a Cuauhtemoc felicitándolo por su bravura. En adelante Tenochtitlan estaba entre sus manos.

Decidió reconstruir la ciudad. Palacios y vastas casonas coloniales fueron construídas sobre las ruinas de los templos Aztecas. Cortés se hizo construir una residencia suntuosa de donde gobernará al ex imperio Azteca rebautizado la Nueva España. Impuso a los indios la sumisión a la Corona española y la conversión a la fe cristiana. Los sacrificios fueron prohibidos y los misioneros vinieron a imponer, a menudo por la fuerza, la religión católica. Los antiguos ídolos fueron destrozados y muchos indios torturados o muertos.

Cortés estaba decepcionado por la escasa cantidad de oro que había encontrado en Tenochtitlan (apenas más de 500 kilos). Guardó entonces prisionero a Cuauhtemoc, esperando hacerle confesar el escondite del tesoro azteca. El soberano caído no hablaría. El tesoro tal vez no existía y no era sin duda más que el fruto de la imaginación de los conquistadores sedientos de oro. En 1524, en curso de uan expedición hacia Honduras, Cortés hizo ejecutar a Cuauhtemoc.

Gobernador de la Nueva España, Hernan Cortés se mostraba insaciable. Continuó sus exploraciones y fundó nuevas ciudades, extendiendo aún más el imperio español de Carlos Quinto. Envió sus capitanes más al sur para conquistar Guatemala, Honduras y Yucatán. Los navíos partieron a explorar las costas del océano Pacífico hasta California.

Pero Cortés generó envidias e intrigas que llegaron hasta los oídos de Carlos Quinto. En 1527, acusado de rebelión, fue llamado a España para justificarse delante del Consejo de Indias. Fue a justificarse y regresó a México. Pero su poder llevaba cada vez más recelo a la metrópolis. En 1535 debió entregar el poder al Virrey de la Nueva España, Antonio de Mendoza. En compensación recibió el título de Marqués del Valle de Oaxaca.

En 1540, no teniendo prácticamente más influencia en México regresa a España y participa con Carlos Quinto del sitio de Argelia. La guerra terminada, regresó a Castilla. Fatigado y habiendo perdido todo crédito, murió el 2 de diciembre de 1547 en Castilleja de la Cuesta (Sevilla).